Mensajero de la Noche

30 Octubre 2009 por petrusan

La noche puede inquietarte, sorprenderte, maravillarte, engañarte, jugar contigo, hacerte ver lo blanco y negro y lo irreal real.

Como una mujer, la noche puede ser tierna y dura, oscura y luminosa, atormentada y serena, destructiva y creativa, real y soñada.

Por eso yo me apunto al turno de noche.

Jesús Quintero

Creando obras maestras

26 Octubre 2009 por petrusan

Cuatro minutos de psicodelia brutal. Cerrar los ojos y sentir como la música entra para transportarte a universos infinitos. Radiohead es un grupo que ya hace años entró en una dimensión paralela de la música, como otros tantos grupos que son inclasificables por la lluvia de creatividad que dejan en cada canción que componen.

Rompecabezas

24 Octubre 2009 por petrusan

No se si os acordareis de un personaje que apareció a finales de los noventa que se hacia llamar “El Chaval de la Peca”que se hizo famoso por reinventar la canción “Libre “de Nino Bravo. Pues muy pocos saben que este personaje era interpretado por el catalán Marc Parrot. Tras este proyecto y abandonando su personaje, tiene una discografía bastante interesante y de la cual, hoy destaco la canción “rompecabezas” que a mi personalmente,  me encanta.

We get a little crazy

23 Octubre 2009 por petrusan

Viendo el perfil de una amiga, me encontré con esta canción de Alanis Morissette que tenía olvidada en mi túnel del tiempo.

Hoy mas que nunca, subrayo y canto una parte de esta canción:

Pero nunca sobreviviremos, a menos que…
Quedemos un poco locos
No, nunca sobreviviremos, a menos que…
Estemos un poco…

    

El Pájaro de alas perfectas

27 Septiembre 2009 por petrusan

Érase una vez un pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas. En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observase. Un día, una mujer lo vio y se enamoró de el. Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole más de prisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro.

Pero entonces pensó: “¡Tal vez quiera conocer algunas montañas distantes!” Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca mas aquello con otro pájaro. Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro.

Y se sintió sola.

Y pensó: “Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse”

El Pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.

Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: “Eres una persona que lo tiene todo” Sin embargo, empezó a producirse una extraña transformación: como tenía al pájaro, y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés. El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.

Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba sólo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.

Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo fisico.

Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta. “¿Por qué has venido?”, le preguntó a la muerte.

“Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo -respondió la muerte-. Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo.

“Once Minutos” de Paulo Coelho