Todo lo que es opaco fue antes transparente: el odio, la lascivia, la pasión, el fanatismo, la gula. Cada opacidad carga con su fantasma, vale decir con su transparencia. Los pensamientos pueden ser opacos, pero los sentimientos casi siempre son diáfanos.
La transparencia no siempre es una ventaja. Hay hechos que al volverse transparentes descubren su intención primaria y ésta puede ser salvaje, despiadada. Hay rostros tan transparentes que ni el espejo puede opacarlos. Y hay miradas traslúcidas que revelan un desvarío interior, ese que vino con los genes y no tiene remedio. También las religiones, cuando son transparentes, revelan que sus dioses son opacos.
La lluvia es transparente; la nieve, en cambio, es opaca. Entre otras lluvias, el llanto es transparente, pero ahi están los párpados para hacerlos opaco.
Hay poetas que vieron pasar “al animal del llanto”, pero no se sabe si después resbalaron en sus lágrimas.
Aunque nadie lo dice, entre lo opaco y lo transparente, suele aparecer una valla sutil, llamada ser humano.
[...] Existen infinitos modos de matar a una persona. Muchos de ellos son fáciles. Existe el olvido, llega la muerte. Se olvida todos los días, y los muertos son discretos. No regresan de la muerte. Ni del olvido. Olvidaron a Elsa tantas veces, tanta gente. A tantas Elsas. simplemente, pasó su tiempo, continuó la vida y su lugar fue ocupado por otras cosas, por otras personas.
Hay días en los que siento el mundo girar, mi cabeza se embriaga con el mareo pendular de la vida. Vivo la vida, como si hoy fuera el último día, el día de mi apocalipsis. La vida que viene y se va.
Y traigo los perfúmenes de los cuatro vientos que soplan mi cara, la brisa marina se apodera de mis recuerdos y las olas del mar me dan la calma que necesito.
Camino a mi reposo trasnochador, obligándome a cerrar los ojos y descansar, levantarse con otra vida que vivir, otro sol que mirar de frente, con los ojos mirando al horizonte, de forma desafiante, sin miedos ni mentiras.
Y me doy cuenta de que el fin de mis días aun está lejos de mi. Aún queda felicidad por deshojar, vidas que compartir, nueva vida en cada amanecer.